-Paciente colombiana de 27 años.
-Situación familiar: En pareja "unión libre",
(lo que en España llamamos "Pareja de hecho").
-Motivo de consulta: "Me siento infeliz desde mi adolescencia y no sé porqué".
Cuando alguien en consulta nos indica un conflicto existencial, es un tanto complejo puesto que aparentemente no tenemos un "hilo conductor" para encontrar la causa de su aparente infelicidad.
A través de su radiografía panorámica pude ver claramente su patología más avanzada, es decir, que había perdido su pieza 36 (primer molar inferior izqu.). Sabemos que ello corresponde a un fuerte estrés o sufrimiento que ha hecho que perdiera esa pieza, dada su juventud.
Gracias a la Descodificación Dental, sabemos que afecta a su dinámica femenina (del recibir) y las relaciones de pareja-hogar... entre otras cosas.
Le pregunté por su situación de pareja y automáticamente ella comenzó a llorar..., me compartió que tenía un hijo con su novio, pero reconoció rápidamente que nunca le había dado su lugar de padre y "marido" que le correspondía.
Porque ella aún estaba esperando que su padre (de ella) la considerara, le diese su bendición y la perdonara por haber sido madre antes de comprometerse con su pareja.
Resolución:
Después de darse cuenta del enredo mental que tenía en su creencia de que, ella podía ser un motivo de "vergüenza" para su padre. Después de un tiempo expresando sus emociones en cuanto a ese tema.
Después de darse cuenta del enredo mental que tenía en su creencia de que, ella podía ser un motivo de "vergüenza" para su padre. Después de un tiempo expresando sus emociones en cuanto a ese tema.
Sintió una profunda necesidad de hablar con su padre para contarle lo que le estaba pasando. La respuesta de este fue que "su nieto, le había devuelto la ilusión de vivir y que gracias a ella y su pareja, él estaba contento y feliz de ver la familia que habían creado".
También se llenó de comprensión y fuerza para compartir con su pareja, aquello que le hacía sufrir. Decidieron casarse para formalizar su compromiso y acoger a su hijo en el seno de una familia comprometida.
Ella descansó emocionalmente, me compartió que cuando oyó las palabras de su padre y su pareja, su mente dejó de "suponer" y "creer" que ella era un motivo de vergüenza para su padre. De este modo su pareja pudo ocupar ese lugar a su lado y cumplir con sus funciones de padre y compañero.
Además en consulta pudimos comprobar que este programa que hacía que ella sintiera esa "vergüenza" asociada a su maternidad, era debido a memorias de mujeres de su familia que habían vivido la "deshonra" en su época de haber sido madres solteras, mujeres no reconocidas por sus parejas, etc...
Además en consulta pudimos comprobar que este programa que hacía que ella sintiera esa "vergüenza" asociada a su maternidad, era debido a memorias de mujeres de su familia que habían vivido la "deshonra" en su época de haber sido madres solteras, mujeres no reconocidas por sus parejas, etc...
Conclusión:
"Es tal el sufrimiento que somos capaces de soportar, por no ser coherentes en nuestros sentimientos y acciones. O incluso por estar esperando que los demás actúen por nosotros ... sin ni siquiera saber que pensamos y sentimos.
"Es tal el sufrimiento que somos capaces de soportar, por no ser coherentes en nuestros sentimientos y acciones. O incluso por estar esperando que los demás actúen por nosotros ... sin ni siquiera saber que pensamos y sentimos.
Esto habitualmente es debido por falta de comunicación con nosotros mismos, nuestro sentir profundo y una desvalorización interna importante. Tal vez por creer que hemos hecho mal y tendemos a evadir o esconder el expresar aquello que nos inquieta, duele, ... Por lo que ese estrés emocional puede mostrarse en forma de infelicidad, apatía, depresión y otras muchas manifestaciones".
Abrazos sentidos, Silvia Montes.

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